¡FELICES FIESTAS DE NAVIDAD Y AÑO NUEVO!
La Navidad siempre nos trae un Rey que parece indefenso y es Todopoderoso. Ese Rey viene para señalarnos un camino que parece de pérdida y es de ganancia y es que la lógica de Dios no es la lógica de los hombres.
El mensaje principal de Jesús es el Amor. Él que nos entrega un Amor para que lo llevemos con nosotros y lo demos a los demás.
El Amor no se recibe de cualquier manera. El Amor no se recibe para la comodidad, se recibe para el cumplimiento de un fin. Solo sabe amar el que sabe llevar la misma Cruz del Redentor. En este sentido, tengamos presente que los excesos de diversiones y placeres, nos alejan del verdadero sentido de la Navidad. No se trata de humanizar lo divino sino de divinizar lo humano. Para eso viene Dios.
Pidamos al Niño Dios que en este 2011 renazca la esperanza y el amor en nuestros corazones para seguir trabajando por la familia y aprendamos a saber apreciar los verdaderos valores, aquellos que harán de nuestra sociedad un lugar en el que dé gusto vivir, trabajar, sonreír, estudiar y también divertirse sanamente.
